A vísperas del día de los enamorados me gustaría hablarles un poco del tema de las parejas mixtas. Los medios de comunicación tradicionales insisten en dar una cierta pauta de la formación de ese tipo de uniones interpersonales. Pero lo que buscan esos medios es aumentar el auditorio, sin preocuparse muchas veces de la verdad.
En el caso de las parejas chileno-ex-soviéticas, les gusta "la historia" de una chica pobre, sin trabajo, que vive con sus padres alcohólicos, que tiene que preocuparse por 5 hermanos menores y sueña día a día con casarse con un extranjero, cualquiera que sea, con un solo objetivo: salir de ahí. Para conseguirlo se saca las fotos desnuda y las publica en Internet. Y un día un héroe chileno la encuentra, se enamora, viaja y rescata a esa belleza eslava de las garras de la pobreza. Y viven felices para siempre.
Sé que estoy exagerando un poco, pero la cosa va por ahí. Y es por eso que me gustaría, sin mencionar nombres, fechas ni otros detalles personales, contarles un poco acerca de los caminos que llevan a alguien del otro fin del mundo a este.
1. Universidad.
Afortunadamente vivimos en un tiempo cuando cualquiera puede viajar a otro país a estudiar. Y los chilenos no están fuera de ese proceso a nivel mundial. Algunos viajan a Europa, otros a Estados Unidos o países vecinos. Pues pueden imaginar que la gente joven de los países de la ex Unión Soviética también hace lo mismo. Y en un momento "X" en un país "X" dos vidas se cruzan y deciden no separarse nunca más. Y él o ella toma la decisión de ir al país de su amado / amada.
2. Trabajo.
Hay profesiones internacionales. Hay empresas multinacionales. Hay científicos, ingenieros, artistas que por su trabajo tienen que viajar constantemente. ¿Y qué pasa si un día de esos un alma soltera en uno de esos viajes a solas consigo mismo conoce a otra alma igual de soltera? Pues, si eran el uno para el otro, deciden estar juntos. Pasa tiempo, se ven de vez en cuando si se cruzan sus caminos, y escriben, llaman, sueñan. Luego llega el momento cuando alguien tiene que renunciar: renunciar a su empresa, sus seres queridos y su tierra para estar con el amor de su vida.
3. Religión.
Gracias a Dios (por raro que suene en este contexto), ahora podemos elegir la religión a profesar. Muchas veces los hijos tienen creencias distintas a las de sus padres y en esto la Internet permite encontrar a los que piensan igual en otras partes del mundo.
4. Intereses profesionales.
Un día de esos un profesional (del rubro que sea) se mete a una de esas páginas donde hay otras personas que comparten el mismo interés, empiezan a participar en los foros, arma amistades con la gente jamás vista y de repente conoce a alguien quien es igual de apasionado por lo que hace. Las conversaciones pasan a ser privadas, dos personas se sienten atraídas y esa relación virtual con el pasar del tiempo se acaba o se vuelve realidad.
5. Un objetivo claro: casarse
Una soltera, de un país donde hay más hombres que mujeres pierde la esperanza de encontrar a su alma gemela de la manera natural (es decir, estudiando juntos, trabajando juntos, teniendo amigos en común, etc.) y decide meterse a uno de esos servicios online que prometen encontrar al amor de tu vida. Al mismo tiempo un soltero romántico que desde chico ha escuchado hablar de ese país tan extraño como, por ejemplo, Rusia, cultiva su interés por su historia, cultura, geografía. Y cuando grande descubre que la única persona que él imagina a su lado es justamente una mujer eslava. ¿Por qué? Sólo él sabrá. Pero también se mete a esas páginas, horas y horas pasa observando los perfiles, y decide contactar a algunas mujeres. Lo hará a través de un servicio gratis o pagado, depende. Pero un día descubre que dentro de 5 a 10 mujeres contactadas hay una en la cual piensa día y noche. Y resulta que ella también se fijó en él. Hablan por teléfono a diario usando esas pocas palabras que saben, se escriben, envían las fotos. Pasan días, semanas, meses. ¡Y están tan lejos! Pues llega un momento cuando deciden: ya es hora. Y se encuentran en realidad.
Puse los caminos en ese orden a propósito: de casos más frecuentes a casos menos frecuentes. Y no al revés, como se suele pensar. Lo hice a base de las historias de las parejas mixtas que conozco aquí. Creo que el caso de los estudios en común es más frecuente porque la pareja mientras estudia tiene más tiempo para conocerse mejor y tomar una decisión correcta. En cambio, conocer a alguien por Internet y atreverse a una relación seria es más complicado. Pues de ahí la conclusión: estudiar hace bien no sólo para el cerebro sino también para el alma.
Claro está, existen otros caminos. Nunca se sabe que nos depara la vida. Por eso les invito a comentar el tema en nuestro FORO.