Este es el primero de una serie de artículos destinados a dar cuenta de diversos aspectos sobre Ucrania, un país para muchos exótico y ciertamente desconocido.
Desde la declaración de la Independencia de Ucrania, se puede dividir su historia económica reciente en dos períodos (1991-1999 y 2000 – 2007), el primero de crisis económica y el segundo de fuerte recuperación:
El primer período se abre en 1991 con la caída de la ex Unión Soviética. Producto de ello la economía del país se ve fuertemente sacudida reduciéndose el producto interno bruto en un escalofriante 52%. (Fuente de la cifra: “Así es Ucrania”, documento publicado en la pagina Web de la embajada de Ucrania en ARG.). Al dar este porcentaje resulta muy difícil imaginarse lo que esa fría cifra estadística significa. Pues bien, para que nos hagamos una idea, podemos tomar la severa crisis económica que se vivió en Argentina desde finales del 2001 o la que vivió Chile en 1981 y luego multiplicar... nada menos que por 4 (!!!) (fuente de la cifra: BBC Mundo). O sea, más que una crisis, la situación de Ucrania significó un auténtico cataclismo que debe haberlo sacudido desde sus cimientos. Lo anterior se puede apreciar al analizar las reveladoras estadísticas demográficas que dan cuenta sobre la dureza con la que millones de personas han pagado la pasada crisis, así, por ejemplo, durante 1989-2002 la vida media en los hombres disminuyó en 4.5 años y la de mujeres en 2 años (fuente: Ministerio de Salud Ucrania). Sin embargo, lo realmente sorprendente es la voluntad de su gente para ponerse de pie, luchar contra la adversidad, y salir adelante.
Con todo, lo anterior no es algo nuevo para Ucrania de hecho este país ha sufrido a lo largo de su historia grandes catástrofes. Tal es el caso de la hambruna masiva provocada por un tal José Stalin que llevó a varios millones directo a la tumba y eso que Ucrania, por sus condiciones especialmente favorables para la agricultura, siempre ha sido considerada el granero de Europa oriental.
El segundo periodo, es de franca y rápida recuperación y se inicia ya claramente a partir del año 2000 hasta nuestros días. Hoy la situación ha cambiado notablemente, así durante todo este período Ucrania ha experimentado un rápido crecimiento económico promediando aproximadamente 7% por año. El crecimiento fue impulsada inicialmente por el sector exportador, particularmente de productos manufacturados, este sector fue el primero en recuperarse debido a la depreciación de la moneda ucraniana frente al dólar y a las demás monedas fuertes, y a la recuperación económica en Rusia y otros países de CIS que, a diferencia de Ucrania, deben una parte importante de su crecimiento a que cuentan con grandes reservas de hidrocarburos, los que como todos sabemos suben de precio día a día en los mercados internacionales.
El contexto externo positivo también fue acompañado por elementos importantes en la política doméstica como la estabilidad macroeconómica, un manejo ordenado del presupuesto fiscal, y la transparencia financiera; la consolidación de esfuerzos de privatización, y la liberalización externa; y, algunas reformas en la agricultura, entre otros factores.
El crecimiento económico en los años recientes se caracterizan por un rápido crecimiento en la industria y el comercio. Mientras que el crecimiento industrial se orientó a la producción de la maquinaria para exportación entre 1998 y 2000, en la última década ha cambiado hacia el mercado doméstico especialmente a partir del año 2001 y dentro de este cumple un rol importante el aumento en el rubro “consumo”. La producción de maquinaria se dirigió al el mercado interno debido a la expansión del sector alimentos y actividades de maquinas para el sector de la construcción, qué alcanzó cerca de 40% de toda la producción industrial del 2003. Esto también refleja el rápido crecimiento en la inversión en bienes de capital (inversión en bienes destinados a producir nuevos bienes) en los años recientes (Fuente: Banco Mundial).
Sin olvidar que aun tiene enormes desafíos en muchas materias, entre ellas el fortalecimiento de su institucionalidad y bajar los niveles de corrupción (los que sin embargo, según “Transparencia Internacional”, son más bajos que los de la mayoría de sus vecinos orientales), se puede afirmar con un poco de optimismo, y así lo señalan muchos países y organismos independientes, que en Ucrania... ¡lo mejor está por venir!